maternidad

NO TE QUEDES SOLA, BUSCA TU TRIBU

La maternidad y la soledad van de la mano. Estoy segura que si has sido madre estarás de acuerdo conmigo y si estás embarazada, no quiero asustarte pero es así. La sociedad no está preparada para acompañar a las madres.

Cuando estás embarazada eres el centro de todas las atenciones. La gente te pregunta cómo te encuentras, cómo va el embarazo, si es niño o niña, para cuando te toca, si tienes todo listo, dónde parirás… Una vez has tenido el bebé de repente toda esa gente parece desaparecer.

Hay quien pregunta de vez en cuando, hay quien respeta que necesitáis unas semanas de adaptación, pero al final la realidad es que vas a otro ritmo y no puedes seguir con tu vida de antes. Tienes otros horarios diferentes a tus amigos con hijos mayores o sin hijos. Con un bebé pequeño ya no puedes hacer planes de última hora y de repente meterte en un cine o irte a cenar. Así que algunos de tus amigos empiezan a hacer planes por su cuenta, cosa que encuentro NORMAL. No estoy diciendo que te hagan el vacío a propósito, sino que la maternidad lleva consigo muchos momentos de soledad.

Si optas por la lactancia materna, vivirás una experiencia muy bonita (si todo va bien), pero a la vez eso te supondrá tener que parar tu vida durante muchos momento. Tendrás que sentarte y amamantar, interrumpiendo lo que sea que estabas haciendo y por un tiempo indefinido. Igual estás dos minutos que media hora. Esos momentos en que piensas en muchas cosas y ves que al final sois tú y tu bebé y aunque haya gente a tu alrededor, estás sola.

Y puede que tengas la ayuda y compañía de mucha familia cerca, pero al final, cuando se hace de noche y cierras la puerta de casa, estáis solos. Solos con un bebé que igual tiene cólicos, igual tiene sueño y no puede dormir, igual quiere que lo pasees durante horas para dormirse, igual necesita que estés con el/ella en la cama tumbada dándole el pecho para que duerma, igual le duelen los dientes, igual tiene angustia por separación, igual se ha puesto malitx y quiere estar contigo.

Y aunque tengas tu pareja, los primeros meses te va a necesitar mucho más a ti. Aunque alguien pueda cojerlx, va a querer estar contigo porque eres SU PERSONA FAVORITA y en ti encuentra todo lo que necesita para sobrevivir. Así que tendrás que interrumpir TU VIDA para cogerlx, alimentarlx, pasearlx, o simplemente tenerlx cerca para que te huela y duerma. Y cuando te metas en la cama a las 20:00h para que tu bebé no se despierte, aunque tengas mil cosas que hacer y no quieras estar en la cama… al final entenderás que el resto tendrá que esperar unos meses. Ese libro que te gusta tanto y no encuentras el momento de abrir, esa serie junto a tu pareja y un cuenco de palomitas, la casa por arreglar, la ropa por lavar, la comida del día siguiente…tendrán que esperar.

Habrá quien te diga que aproveches ese rato para dormir y descansar, pero es que igual a esas horas tus ojos están como platos y no puedes dormir. Así que te ves sola. ¿Cómo combatir esa soledad? Buscando una tribu!

Antes de parir puede que hayas conocido a mujeres que también van a tener un bebé y se encontrarán en tu misma situación. Haced un grupo y compartid penas y alegrías, porque NADIE te entenderá como ellas. Podrás hablar libremente sin ser juzgada y te sentirás comprendida y sostenida. Así que aunque no tengas pensado ir a las clases de preparación al parto, VES. Ya no tanto para que te preparen para algo que tu cuerpo sabe hacer, sino para que conozcas a otras futuras madres.

Busca un grupo de crianza en tu barrio; Chloe y yo vamos a «Nadons en Harmonia» y estamos encantadas! Son dos horas a la semana para compartir y hablar de tu día a día con otras madres, de lo que te preocupa, de lo que te hace feliz. Nadie juzga y todas nos apoyamos.

Hace poco, gracias a Andrea (@madremente), tuve la suerte de conocer a un grupo de madres maravillosas con las que hablo cada día y creamos un chat en el que compartimos TODO. Gracias a ellas mis momentos de desespero son una carga menos pesada ya que sé que están siempre dispuestas a escucharme y darme ánimos. Son todas estupendas. Os quiero chicas!

Así que cuando pasen esos primero días de adaptación con el bebé en casa, no te quedes sola y busca tu tribu. La necesitas, créeme que es vital, porqué tu vida ha cambiado y tendrás mil dudas que quizás otra madre pueda resolver o simplemente escuchar sin juzgar. Luego tú serás quien resuelva esas dudas a otra madre reciente y así seguirá la cadena. Juntas siempre es mejor. ¿Tienes ya tu tribu? Espero que te haya gustado el post de esta semana y recuerda que puedes suscribirte a la newsletter para no perderte ninguna entrada al blog. ¡Hasta la semana que viene!

FOTO: PAULA PELLICER

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